Control de Legionella y riesgos inducidos: una revisión técnica en el sector hotelero

En los últimos años, se observa una tendencia creciente en el sector hotelero: el aumento de los niveles de cloración en aljibes como medida preventiva frente a la legionella.

Sin embargo, cuando esta práctica se aplica sin el criterio técnico adecuado, puede acabar generando consecuencias no previstas… y muy costosas.

  1. Un riesgo técnico cada vez más frecuente

Cuando el agua del aljibe se utiliza como reposición en circuitos primarios de climatización, factores como los niveles elevados de cloro, el pH fuera de rango y desajustes químicos del agua pueden desencadenar problemas graves:

El resultado: menor fiabilidad de la instalación y riesgo directo para la continuidad operativa del hotel.


2. Impacto directo en la rentabilidad

En un hotel, la climatización no es un sistema más. Es un elemento crítico que:

Por tanto, una degradación prematura de estos sistemas trasciende lo técnico: se convierte en un problema operativo… y económico.


3. Seguridad sanitaria vs. protección de la instalación

Prevenir la legionella no es opcional. Es imprescindible.

Pero hacerlo sin control técnico puede generar un nuevo riesgo: el deterioro estructural de las instalaciones.

La clave está en encontrar el equilibrio:


4. Un contexto cada vez más exigente

Las nuevas exigencias normativas incluyen una mayor frecuencia en el número de tratamientos sanitarios a realizar por lo que es importante aplicar un criterio técnico riguroso que evite daños colaterales.


5. El valor del enfoque técnico

Cada vez más hoteles entienden que no se trata solo de cumplir normativa, sino de proteger su inversión.  Una gestión adecuada del agua permite:


6. Reflexión final

La legionella es un riesgo sanitario que debemos controlar pero hacerlo sin criterio técnico puede generar otro igual de crítico:

el envejecimiento prematuro de las instalaciones

El verdadero reto está en el equilibrio, el conocimiento… y el asesoramiento especializado. Porque proteger la salud es imprescindible, pero proteger la instalación también.